
En el suelo, las camisas se apilan al final de la línea de impresión, esperando a que la tinta se endurezca por completo. La verdadera pregunta no es si se utiliza luz UV de onda corta o LED, sino cómo lograr que la energía utilizada coincida con el pico de absorción del fotoiniciador, en cada una de las impresiones. Cuando el obturador funciona mal o el espectro de luz variado, se producen problemas como superficies poco adherentes, solidez deficiente de los colores y desperdicio de material.
Lo que realmente importa técnicamente El obturador de una lámpara UV es una estructura óptica precisa que controla el tiempo de exposición y el contenido espectral de la luz. En las líneas de impresión basadas en mercurio, la luz con una longitud de onda de 365 nm es la que permite la curación adecuada de las capas gruesas de tinta blanca y de tintas con alto contenido de pigmentos. Es importante conocer la intensidad de la luz en el plano del sustrato, en mW/cm², y no solo la potencia de la lámpara. Un arco eléctrico estable y una geometría de reflectores adecuada garantizan una intensidad constante a lo largo de toda la superficie a imprimir. Con los LED, la longitud de onda común es 395 nm, pero también están disponibles longitudes de onda de 365 nm y 385 nm. El obturador debe reaccionar en microsegundos para evitar la sobreexposición de las capas finas. Es necesario medir la dosis de luz en mJ/cm²; la dosis se calcula multiplicando la intensidad de la luz por el tiempo de exposición. Para verificar esto, se debe utilizar un radiómetro, no una lectura de temperatura.
Por qué funciona esto en la impresión de ropa La impresión de ropa requiere repetir el proceso en diferentes tipos de sustratos, desde algodón hasta mezclas de poliéster. Un obturador que funcione con una precisión de ±2 ms y mantenga la dosis de luz dentro de un rango de ±3% elimina la necesidad de decidir entre usar luz UV de onda corta o LED. El mercurio permite obtener una alta intensidad de luz para capas gruesas. Los LED funcionan a menor temperatura y se encienden y apagan instantáneamente. El obturador permite utilizar ambos tipos de lámparas en la misma línea, ajustando el tiempo de exposición según el perfil espectral de la luz. Esto permite ciclos de impresión más rápidos, una calidad uniforme en los resultados y menos rechazos debido a una curación insuficiente o decoloración.
Esto es lo que debe tener en cuenta Los sistemas de obturadores deben sincronizarse con el codificador de la impresora y con el controlador de la lámpara. Antes de la instalación, es necesario verificar la compatibilidad eléctrica: voltaje de 24 V, interfaz PLC y tipo de conector adecuado. Los reflectores y recubrimientos dicroicos se degradan con el tiempo. Por lo tanto, es necesario realizar pruebas periódicas de intensidad y reflectancia. Las fuentes LED son sensibles al sobrecalentamiento, por lo que es importante mantener un flujo de aire constante y limpiar los disipadores de calor. Se sacrificará un poco de espacio, ya que los componentes ópticos precisos añaden longitud al dispositivo. Pero se obtiene un control preciso de la dosis de luz, algo que no es posible con sistemas sin obturador.